Quien escribe desde esta humilde tribuna, nunca había pensado ir y contar tres conciertos en un finde, mucho menos cuando son tres dobles conciertos y menos todavía que los grupos que iban a tocar eran de la "terreta". Pues ha pasado los pasados viernes 27 y sábado 28 de febrero. Seis bandas emergentes de la Costa Blanca estuvieron tocando en dos lugares distintos para demostrar el gran estado de la escena indie alicantina. Vaya por delante el no haber estado en otro concierto ese viernes por la noche(mil disculpas a Delyrio), pero tampoco se podía tener el don de la omnipresencia. Vamos en plan cronológico empezando en Söda Bar.
Porque allí ocurrió la primera velada de esa noche. Si bien empezó con un poco de retraso, el local se llenó para dos bandas alicantinas que darán mucho de qué hablar. Los primeros en tocar fueron los Yakuza que con esa mezcla de grunge, indie, pop y rock, encantó al público tanto, que hubo un amago de pogos para goce del personal. Mucho futuro se ve en este grupo.
Y casi acto seguido, llegaba el turno de Copenhage y la verdad es que sorprendió bastante con esa querencia nostálgica al rock, el pop y el indie de los 80 y 90 y que dio una muy buena impresión eyre los presentes. Quien escribe estas líneas le habría gustado disfrutar más de su concierto, pero se tenía que ir a la segunda estación de ese finde frenético. Eso lo dejamos para la siguiente crónica.












