56 minutos de reloj. Ese fue el tiempo que duró el concierto de una banda que en este mes de febrero publicará su álbum de debut. Tiempo que fue suficiente para corroborar que lo ocurrido el pasado mes de agosto en el Aspesuena(cuya crónica lo podéis rescatar aquí) no ha sido de casualidad.
La Paloma se está convirtiendo a pasos agigantados en uno de los grupos a tener en cuenta dentrera del circuito independiente madrileño y emergente estatal. Una buena prueba de ello, son sus temas como "Tiré una piedra al aire", "Algo ha cambiado", "Polvo", "Palos" y el celebérrimo "Bravo Murillo", sin pasar por alto que cuenta con una cada vez más nutrida legión de seguidores allá donde van, como los que llenaron la sala Stereo, dentro del ciclo de conciertos "Directos Vibra Mahou" del Low Festival.
Por lo que respecta al concierto hubo una gran conexión entre el grupo y el público que, a pesar del frío que hacía en la calle, entraron en calor a base de pogos en cada tema, al grano y sin anestesia y con invasión de público al escenario como Grand Finale de la velada. Quien escribe la crónica, tuvo a bien estar en los primeros minutos en primera fila y luego ir atrás para disfrutar con mucha calma de un concierto que gustó a todo el público desde las 22:31 hasta las 23:27 de ese último sábado del mes de enero. No tardaremos mucho en volver a ver a La Paloma por estas tierras, ya que estarán actuando en Benidorm para el Low Festival de finales de julio.






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